¿Qué es la micropigmentación?

La micropigmentación o dermopigmentación:

La micropigmentación o dermopigmentación es una técnica similar al Tatuaje pero no igual. En la micropigmentación los pigmentos y el equipo es distinto al del tatuaje y su técnica también. La micropigmentación consiste en enfatizar, realzar o mejorar una característica natural que ya posee el cuerpo.

¿Qué es un tatuaje?

En cambio, el tatuaje trata de añadir belleza, arte, etc… que de forma natural no posee la piel del cuerpo humano. Cualquiera de las dos técnicas pueden ser muy respetables pero tienen una finalidad y un método diferente de trabajo.

¿Qué características tiene la Micropigmentación?

Una de las características de la micropigmentación consiste en la naturalidad del resultado. En el caso del trabajo realizado en labios, se puede dar mayor o menor intensidad al color, depende de si se desea dar un color rosado natural, o se si se trata mantener un aspecto de maquillado de labios con su perfilado o sin perfilado.

En el caso de las cejas, la finalidad del tratamiento siempre es simular el aspecto natural del vello enmarcado en un diseño de cejas adecuado para cada tipo de rostro.

El equipo utilizado en micropigmentación se denomina “dermógrafo“, y los pigmentos que se utilizan son también diferentes, debido a su composición y al lugar donde queda depositado en la piel. El pigmento tiende a ser, poco a poco, absorbido por el organismo. Esto hace que con el paso del tiempo, en torno a 2 años, el pigmento va desapareciendo aunque depende de cada persona y también de la medicación que pueda estar tomando el paciente.

En la micropigmentación oncológica la calidad del pigmento es muy importante, ya que, en la mayoría de los casos, el paciente ha recibido tratamiento de quimioterapia.

¿Tatuadores contra micropigmentadores?

No se trata de enfrentar a profesionales de especialidades parecidas. Tan sólo saber diferenciar el campo de trabajo de cada uno. El trabajo de un tatuador no puede ser desempeñado por un micropigmentador y viceversa, ya que las técnicas, equipos y materiales pueden utilizarse equivocadamente y afectar dramáticamente al resultado y en algunos casos con resultados de difícil de reparación.

Al igual que en el apartado de micropigmentación oncológica, volvemos a insistir que el trabajo de un técnico micropigmentador no debe ser realizado por un tatuador, porque la técnica, equipación y pigmentos son distintos.